Cada miércoles por la mañana, Ángel Brasero, José Castellanos y Manuel Martín tienen una cita. Se encuentran en el barrio madrileño de Moncloa y toman un autobús hasta el Museo Postal y Telegráfico. Pasan la mañana trabajando con los aparatos conservados en el Museo, realizando su mantenimiento, reparando alguno en el caso que sea necesario.

De manera voluntaria, estos tres mecánicos jubilados, que forman el grupo técnico de la Asociación de Amigos del Telégrafo, recuperan para la posteridad los aparatos con los que durante décadas los españoles mandaron sus mensajes.

Esta suerte hace que el Museo Postal mantenga vivos aparatos que sin sus manos, sería imposible mantener en funcionamiento.

Cuando llega un nuevo aparato, la tarea comienza con una limpieza a fondo. Muchos de ellos vienen del antiguo Museo de Telégrafo (que estaba situado en el Palacio de Comunicaciones, lo que hoy es el Ayuntamiento de Madrid), de la primera Escuela Superior de Ingenieros de Telecomunicación, de 1913, y de los aparatos que había en las oficinas de telégrafos de pueblos y ciudades.

Desde aquí queremos hacer un humilde homenaje a estos profesionales por la gran labor que realizan para difundir la Historia de la Telegrafía.